
MILAN VIDMAR
Spielmann, la variante del Gambito de Dama denominada Westphalia, a bordo del buque que llevaba este nombre cuando ambos maestros se dirigían a Nueva York para participar en el torneo internacional de 1927.El Dr. Milan Vidmar nació en Ljubljana (Eslovenia) en 1887. Comenzó su carrera ajedrecística en el colegio, y pronto alcanzó la categoría de maestro. Al igual que Lasker, Vidmar destacó en muchos campos, desde la pedagogía y la sociología hasta la filosofía, pero donde realmente fue una eminencia mundial fue en la ingeniería eléctrica, concretamente en el campo de los transformadores. Escribió dieciocho libros sobre electricidad y cientos de trabajos de investigación. Compaginó su cátedra de la Facultad de ingeniería eléctrica de su ciudad natal con su carrera ejedrecística, aunque se le consideraba un ajedrecista totalmente amateur. Durante la Primera Guerra Mundial presidió la Academia de las Ciencias y las Artes de Eslovenia.
Contribuyó enormemente al desarrollo del ajedrez esloveno, pues gracias a él se fundó el primer club de Eslovenia en Ljubljana el 31 de enero de 1912 y la Federació Eslovena de Ajedrez el 4 de agosto de 1935.
A parte de ser un eminente Gran Maestro, también destacó como árbitro internacional, siendo uno de los árbitros del Campeonato del Mundo de 1948, ganado por Botvinnik y en el que también concurrían Keres, Reshevsky, Smyslov y Euwe.
Murió el 9 de octubre de 1962.
Admiraba los trabajos ajedrecísticos de Aaron Nimzovich, pero cuando se enfrentaban entre ellos, lejos de pactar una lamentables tablas en pocas jugadas, jugaban partidas de gran belleza que rara vez concluían en empate.
En cuanto a su contribución a la teoría ajedrecística, no fue tan notable como la de otros maestros hipermodernos como Nimzovich o Réti, pero hay que destacar su brillante victoria sobre Rubinstein en el torneo de Berlín (1918) jugando la Defensa, mejor dicho, Contragambito Budapest. Analizó, junto con
Pocas veces consiguió ganar premios de belleza, aunque algunos de los que ganó son muy interesantes, como su enfrentamiento con Yates en el torneo de Londres (1922); pero sus partidas son instructivas por su juego sólido y preciso, exento de triunfalismos estériles, pero lleno a su vez de una gran riqueza doctrinal.
Sus principales éxitos en los principales eventos internacionales fueron los siguientes:
Primer lugar en: Cto. Hungría (1912), Viena (1918), Berlín (1918), Hastings, empatado con Alekhine (1925/26), Bad Sliac, empatado con Flohr (1932), Cto. Yugoslavia (1939), Basel (1952).
Segundo lugar en: San Sebastián, empatado con Rubinstein, (1911), Mannheim, empatado con Spielmann (1914).
Tercer lugar en: Praga (1908), Londres (1922), Semmering (1926).