LUIS ARGENTINO PALAU

Luis A. Palau fue uno de los ajedrecistas argentinos más conocidos en el mundo tanto como jugador como por ser el autor de numerosos libros de ajedrez.
Comienza a jugar en 1916 e ingresa en el Círculo de Ajedrez, que se funda por esa misma época. Al año siguiente, clasificado ya en segunda categoría, interviene por primera vez en un torneo y en él conquista el primer lugar. Después participa, actuando en la misma categoría en tres torneos más, y en todos ellos resulta triunfante.
Queda incorporado a la primera categoría en 1919, y un año mas tarde participa lucidamente en el primer campeonato nacional. Juega como integrante del equipo argentino en el torneo de Carrasco de 1921 y en 1922 obtiene el primer éxito de importancia, al clasificarse campeón del circulo de Ajedrez por haber ganado invicto el torneo anual de esa entidad prueba en que participaron entre otros, Valentín Fernández Coria, Roberto Grau y Alejandro Guerra Boneo.
Al año siguiente comparte con Damián Reca el primer puesto en el torneo e Vélez Sarsfield en que se disputa la copa del presidente de la Republica, y en 1924 vuelve a ocupar el primer puesto en el torneo del Círculo de Ajedrez. Por esa misma época comparte con Grau y Fernández Coria el segundo lugar en el torneo mayor de la Federación Argentina, lo que le vale ser designado en 1924 integrante del equipo nacional -junto a Grau, Reca y Fernández Coria- que participó del Primer Torneo de las Naciones de París. Fue el único argentino que llegó a la final, donde logró el séptimo lugar de nueve participantes y allí una importante victoria sobre quien luego sería campeón mundial, el entonces joven holandés Max Euwe.
En el año 1925 conquista su mejor triunfo al ganar en Montevideo el campeonato Sudamericano delante de Damián Reca y Roberto Grau. Dos años mas tarde integra el equipo que la Argentina envía al torneo de Londres 1927, y en el logra no solo ser el jugador argentino que mayor números de puntos totaliza, sino que la partida que sostiene con el holandés Te Kolste obtiene el primer premio de belleza.
De nuevo representa a nuestra patria en el torneo internacional de La Haya 1928, juntamente con Grau, Reca, Maderna y Fernández Coria, y otra vez es el ajedrecista argentino que mejor tanteo alcanza. Ese mismo año toma parte en el tercer campeonato sudamericano, que se realiza en Mar del Plata, y ocupa el segundo lugar detrás de Grau.
Después de alejarse unos años de la practica intensa, vuelve a tener una actuación sobresaliente en el campeonato sudamericano que se celebra en Buenos Aires en 1935, donde ocupa el tercer lugar detrás de Luis Piazzini e Isaías Pleci y aventaja a jugadores como Carlos Guimard, Jacobo Bolbochán, R. G. Grau, Carlos H. Maderna , Castillo, J. Vinuesa, José Cristiá y otros.
Finalmente empata en 1938 con Joaquín Ojeda el primer puesto del Círculo de Ajedrez y con posterioridad interviene en varios torneos de maestros que se realizan en Buenos Aires. En estos últimos años Palau continúa actuando, aunque con menos intensidad. En 1944 ocupó el primer puesto en el grupo A del campeonato de la Ciudad de Buenos Aires. Ese mismo año ganó el torneo anual del Círculo de Ajedrez. En 1945 ocupó el tercer puesto en el torneo Roberto Grau, y en el campeonato del Círculo de Ajedrez de 1946 compartió el primer puesto con Alejandro Nogués Acuña.
Autor de numerosos libros como Combinaciones y Celadas en las Aperturas, Ejercicios de Combinación con Finales Brillantes, Táctica y Sutilezas en las Aperturas, Joyas del Ajedrez y de tres grandes tomos, reeditado varias veces por Sopena: Tratado General de las Aperturas, donde se encuentran muchas sugerencias, aún vigentes. Junto a Grau, fue uno de los grandes difusores del ajedrez en toda Sudamérica. Es director durante muchos años, junto con Grau, de la revista mensual "El Ajedrez Americano" que se comienza a editar en 1934.
Fue durante muchos años, redactor del diario La Prensa y desde 1953 hasta su muerte fue el director de la revista Ajedrez de Editorial Sopena.
[D00] London, 1927Palau, Luis - Te Kolste, J
1.Cf3 Cf6 2.d4 g6 3.Cc3 d5 4.Af4 Ch5 5.Ae5 f6 6.Ag3 Cxg3
7.hxg3 c6 8.e3 Ag7 9.Ad3 e5 10.Txh7 Rf7 11.Axg6+ Rxg6 12.Cxe5+ fxe5 13.Dh5+
Rf6 14.Dxe5+ Rf7 15.Dxg7+ 1-0
Euwe, M - Palau, Luis
[D38] Paris, 1924
1.Cf3 Cf6 2.d4 d5 3.c4 e6 4.Cc3 Cbd7 5.Ag5 Ab4 6.e3 c5
7.cxd5 exd5 8.dxc5 Da5 9.Dd4 Axc5 10.Dh4 Ce4 11.Ad3 Cxc3 12.bxc3 Dxc3+ 13.Re2
Db2+ 14.Cd2 Ab4 15.Thd1 Ac3 16.Tab1 Dxa2 17.Af5 Ce5 18.Tbc1 Axf5 19.Txc3 Da6+
20.Re1 Cd3+ 21.Txd3 Axd3 22.Ae7 f6 23.Ab4 De6 24.Aa3 Rf7 25.Cf3 Ae4 26.Df4
Axf3 27.Dc7+ Rg6 28.gxf3 Thc8 29.Dxb7 Dc6 30.Dxc6 Txc6 31.Txd5 Tc2 32.f4 Ta2
33.f5+ Rg5 34.Ad6 Rg4 35.e4 Te8 36.Rf1 Txe4 37.h3+ Rxh3 38.Td3+ Rh4 39.Tg3
Ta1+ 40.Rg2 Tg4 0-1
La primera Olimpíada de ajedrez se desarrolló en el verano del año 1924. 54 jugadores de 18 naciones se dieron cita en París durante el 12 y el 20 de Julio de ese año.
La competencia se llevó a cabo en dos rondas. Para la primera ronda, eliminatoria, se formaron nueve grupos de seis jugadores cada uno, evitando que competidores del mismo país jugasen en el mismo grupo. Para la ronda final se formaron dos grupos de nueve jugadores cada uno con los que habían resultado primeros y segundos en cada grupo.
Grupo 1
K. Hromadka (CSR), C. Sterk (HUN), D. Reca (ARG), H. Mattisson (LET), mis. E.
Holloway (ENG) and F. Joner (BEL)
Ganador : MATTISSON Hermanis (LET) 4 puntos.
Group 2
A. Vajda (HUN), KOSTA ROZIC (YUG), G. Oskam (NED), G. Kotlanowski (BEL), K.
Piltz (POL) and G. Cenni (ITA)
Ganador : VAJDA Arpad (HUN) 4 puntos.
Group 3
J. O. Hanlon (IRL), R. Grau (ARG), L. Milliani (ITA), V. Marin (ESP), O.
Leventon (ROM) and M. Euwe (NED)
Ganador : EUWE Max (NED) 4 puntos.
Group 4
S. Roselli del Turco (ITA), C. Behting (LET), E. Malmberg (FIN), O. Nageli (SUI),
E. Colle (BEL) and A. Steiner (HUN)
Ganador : COLLE Edgar (BEL) 4 puntos.
Group 5
F. Apscheneek (LET), F. Smith (CAN), M. Daniuszewski (POL), F. Lazard (FRA), K.
Vanek (CSR) and O. Zimmermann (SUI)
Ganador : APSCHENEEK Fricis (LET) 5 puntos.
Group 6
E. Kohn (POL), M. Golmayo (ESP), L. Gudje (ROM), W. Brown (ENG), F. Coria (ARG)
and J. Schulz (CSR)
Ganador : GOLMAYO De la Torriente (ESP) 4 puntos.
Group 7
V. Cahn (RUS), J. Davidesco (ROM), A. Tschepurnoff (FIN), A. Reub (NED), M.
Duchamp (FRA) and G. Kleczynski (POL)
Ganador : TSCHEPURNOFF Alexander (FIN) 5 puntos.
Group 8
A. Potemkine (RUS), G. Renaud (FRA), E. Voellmy (SUI), C. Havasi (HUN), R. Rey
Ardit (ESP) and E. Lancel (BEL)
Ganador : HAVASI Cornel (HUN) 4.5 puntos.
Group 9
H. Johner (SUI), G. Handasyde (ENG), K. Skalicka (CSR), M. Romih (ITA), L. A.
Palau (ARG) and A. Gibaund (FRA)
Ganador : PALAU Luis Argentino (ARG) 3.5 puntos.
|
1 |
Mattisson Hermanis |
Letonia |
5,5 puntos |
|
2 |
Apscheneek Fricis |
Letonia |
5 |
|
3 |
Colle Edgar |
Bélgica |
4,5 |
|
4 |
Euwe Max |
Holanda |
4 |
|
4 |
Vajda Dr. Arpad |
Hungría |
4 |
|
4 |
Tschepurnoff Alexander |
Finlandia |
4 |
|
7 |
Palau Luis Argentino |
Argentina |
3,5 |
|
8 |
Golmayo De la Torriente |
España |
3 |
|
9 |
Havasi Cornel |
Hungría |
2,5 |
El jugador Hermanis Mattisson de Letonia fue consagrado campeón de la Olimpíada.
|
1 |
Checoslovaquia |
31 puntos |
|
2 |
Hungría |
30 |
|
3 |
Suiza |
29 |
|
4 |
Argentina |
27,5 |
|
4 |
Letonia |
27,5 |
|
6 |
Italia |
26,5 |
|
7 |
Francia |
25,5 |
|
7 |
Polonia |
25,5 |
|
9 |
Bélgica |
24 |
|
10 |
España |
19 |
|
11 |
Holanda |
18,5 |
|
12 |
Rumania |
18 |
|
13 |
Finlandia |
15 |
|
14 |
Inglaterra |
12,5 |
|
15 |
Irlanda |
8,5 |
|
16 |
Canadá |
5 |
|
17 |
Rusia |
4,5 |
|
18 |
Yugoslavia |
2,5 |
Checoslovaquia fué consagrada como primer campeón mundial de naciones al acumular sus jugadores mayor cantidad de puntos en ambas rondas, eliminatorias y finales. El título oficial en francés fué: Champion des Amatuers d´Echecs de la Olympiade.
Es interesante destacar la pobre actuación de naciones como Rusia y Yugoslavia que un par de décadas después serían grandes potencias mundiales.
Fuente: YuBase, Original file: Mirsad Crnic
por Luis A. Palau en 1960
El ajedrez es un juego silencioso. Tanto, que sus éxitos son olvidados hasta por quienes oficialmente tienen la obligación de destacarlos. Esta es, si se quiere, una reflexión amarga, pero justificada. Al cumplirse 25 años de las Olimpíadas de 1924, la Confederación Argentina de Deportes realizó un homenaje a los viejos deportistas que intervinieron por primera vez en representación de nuestro país en tan magna competencia, y el ajedrez no estuvo presente porque no se acordaron de él. Y hace pocos meses, al cumplirse 35 años de aquel acontecimiento, otra vez se organizó un acto similar, y otra vez estuvo ausente el ajedrez.
Convendría que los que están en puestos directivos refrescaran sus conocimientos del deporte. Y no tiene asidero el argumento de que el ajedrez no está incluido en los juegos olímpicos. Es así; pero desde el año 1924 hasta ahora siempre se han realizado torneos mundiales por equipos, como un apéndice, conjuntamente con las Olimpíadas. Y hay motivo más que suficiente como para recordar la excelente actuación del equipo argentino de ajedrez en el torneo mundial realizado en París en 1924.
Fue aquélla la primera vez que un conjunto argentino iba a Europa para medir fuerzas con los veteranos del tablero, a los que todos mirábamos con gran admiración y respeto. Integraron el equipo nacional Roberto Grau, Damián Reca, Valentín Fernández Coria y Luis Palau, y nuestro comportamiento demostró que el ajedrez argentino no estaba en pañales ni mucho menos.
Llegamos a París pocos días antes de comenzar el campeonato mundial por equipos, y nos dedicamos a conocer los sitios clásicos del ajedrez y muy especialmente el famoso café "La Regence", por el que pasaron tantas glorias del tablero. Nos hicimos camaradas de Alekhine y, por supuesto, de los cuatro muchachos españoles. Frecuentamos los clubes y conocimos a los hermanos Lazard, jugadores y problemistas de nombre. Tuvimos ocasión de jugar varios torneos de ajedrez rápido con Alekhine, Lazard, Renaud, Gibaud, etc., y los resultados sirvieron para animarnos en nuestra futura actuación.
Recuerdo que lo primero que nos preguntaron en los centros de ajedrez era que por qué motivo no había ido a Europa Arnoldo Ellerman, pensando que como jugador práctico sería tan extraordinario como lo era en el arte del problema. El hecho es que al hablar de la Argentina, los ajedrecistas europeos lo primero que recordaban era el nombre de Ellerman, y es que ya entonces estaba considerado como uno de los mejores problemistas del mundo. Realmente un hecho muy halagador.
Durante nuestra estada hubo algunos episodios graciosos. Cierto día se le acercó a Reca un transeúnte y le preguntó sobre una determinada "rue" y a las pocas palabras se reconocieron como argentinos. Se trataba de uno de los boxeadores integrantes de la delegación de nuestro país y que hoy en día es un destacado actor teatral y cinematográfico: Pedro Quartucci.
En otra ocasión, en una tertulia en un club de ajedrez, nos preguntaron si en Buenos Aires había ya luz eléctrica. Reca contestó: "recién la están colocando…"
En fin, éstas y muchas otras pequeñas cosas hacen inolvidables esos viajes.
Pero llegó el día de empezar el certamen y con enorme emoción, pero con la firme voluntad de realizar el máximo esfuerzo, nos decidimos a enfrentar a los representantes de 18 naciones.
Roberto Grau, indiscutiblemente uno de los ajedrecistas más completos que ha tenido nuestro país, fue el que brindó a la afición argentina la primera satisfacción. En una lucha emocionante, que fue observada por gran cantidad de aficionados, venció al Dr. Max Euwe, quien pocos años después conquistó el campeonato mundial de ajedrez. La efervescencia que tal triunfo produjo en Buenos Aires fue extraordinaria, pero hechos inmediatos mostraron que no se trataba de un caso esporádico. Al día siguiente, el autor de estas líneas jugó una partida brillante, de las mejores de su carrera ajedrecística, frente al maestro italiano Romih. Alejandro Alekhine, que actuaba como director del certamen, estaba observando dicha partida y retó a mi adversario por un alocado ataque que había organizado con los peones, diciéndole que eso era propio de jugadores de café.
También citaré, como muy significativo, el siguiente hecho: jugaba Fernández Coria una partida cuya posición ofrecía bastante dificultad por lo compleja, y en cierto momento, ante el peligro de que Coria perdiese la dama mediante un jaque doble que su rival estaba amenazando, nos detuvimos frente al tablero Grau, Reca y yo, observando nerviosamente el juego. Con cualquier palabra, aún en forma indirecta, habríamos podido llamar la atención de nuestro compatriota. Pero permanecimos en silencio, como correspondía. Fernández Coria no advirtió el peligro y cometió un error que le hizo perder la partida.
Tanto Reca como Fernández Coria jugaron partidas de gran valor y nuestro equipo, ante una general extrañeza, se mantuvo en las posiciones de honor durante todo el transcurso de la competencia. Al finalizar las pruebas preliminares, conquisté una nueva satisfacción para mi Patria. Me clasifiqué finalista olímpico, mientras que Grau, con una lamentable ofuscación, perdió injustamente su derecho a serlo al ser vencido por el español Valentín Marín.
Y en la parte final del torneo, como digno remate a una brillante actuación de conjunto, derroté al doctor Max Euwe. Este correcto caballero, una de las figuras más simpáticas del ajedrez mundial, comentó risueñamente: "Está probado que yo debo evitar todo encuentro con jugadores argentinos".
Concluyó la gran competencia internacional y la Argentina se clasificó en el cuarto puesto, aventajando a los equipos representativos de 14 naciones. Esta actuación nos proporcionó enorme satisfacción y produjo en nuestro país indescriptible entusiasmo.
Y en la ceremonia final, que se realizó en París, los representantes de tantas viejas generaciones vieron izarse una bandera azul y blanca, quizá para ellos hasta entonces desconocida, y le tributaron calurosos aplausos ante la explicable emoción de cuatro muchachos argentinos.
Era el premio a un extraordinario esfuerzo que no hay derecho a olvidar.